Hay personas que, con el paso del tiempo, dejan de ser simplemente parte de una institución para convertirse en parte de su historia. Así ocurre con D. José María Muñoz, nuestro querido Chema, quien, tras más de diecisiete años como capellán de La Salle Córdoba, inicia una nueva etapa en su ministerio como director espiritual del Seminario Mayor San Pelagio.
Durante todos estos años, Chema ha sido un referente para nuestra comunidad educativa. Con su cercanía, sencillez y permanente disponibilidad ha acompañado a generaciones de alumnos, familias, profesores y personal del centro, estando presente en los momentos más importantes de la vida del colegio.
Su labor ha ido mucho más allá de la celebración de la Eucaristía o de los sacramentos. Ha sabido escuchar, orientar y animar a quienes se acercaban a él, convirtiéndose en un auténtico pastor para nuestra comunidad. Ha compartido convivencias, campañas solidarias, celebraciones, retiros, encuentros y tantas experiencias que han contribuido a fortalecer la identidad cristiana y el espíritu lasaliano de nuestro colegio.
Su manera de vivir el Evangelio, siempre con una sonrisa y una palabra de aliento, ha dejado una profunda huella en quienes hemos tenido la suerte de caminar a su lado. Su testimonio nos recuerda que educar también es acompañar, servir y transmitir esperanza.
Ahora, Dios le llama a una nueva misión: acompañar espiritualmente a los seminaristas que se preparan para el sacerdocio. Desde La Salle Córdoba acogemos esta noticia con sentimientos encontrados. Nos entristece despedir a quien ha formado parte de nuestra familia durante tantos años, pero, al mismo tiempo, nos llena de alegría saber que continuará entregando su vida allí donde la Iglesia lo necesita.
Toda la comunidad educativa quiere expresar su más sincero agradecimiento por estos diecisiete años de entrega generosa, cercanía y servicio. Rezamos para que el Señor siga guiando sus pasos y le conceda abundantes frutos en esta nueva etapa.
Como decía San Juan Bautista de La Salle, «de compromiso en compromiso», estamos seguros de que Chema seguirá respondiendo con la misma fidelidad, ilusión y entrega que siempre ha demostrado.
Gracias, Chema, por acompañarnos, por enseñarnos a vivir la fe con alegría y por hacer de La Salle Córdoba un lugar más humano y más cristiano. Esta siempre será tu casa.