El colegio ha acogido con gran alegría la celebración de las Primeras Comuniones, un momento muy especial en la vida de los alumnos y de toda la comunidad educativa. En un ambiente cuidado y lleno de significado, los niños y niñas han recibido por primera vez la Eucaristía, culminando así un proceso de preparación vivido con ilusión y compromiso.
La celebración, que tuvo lugar en un entorno cercano y familiar, estuvo marcada por la emoción de los protagonistas y sus familias, así como por el recogimiento y la solemnidad propios de este sacramento. Durante los meses previos, los alumnos han participado en catequesis y actividades formativas que les han ayudado a comprender el verdadero sentido de este paso en su camino de fe.
El colegio, fiel a su identidad, ha acompañado a los alumnos no solo en su formación académica, sino también en su crecimiento espiritual, haciendo de este día una experiencia inolvidable. Profesores, catequistas y familias han compartido juntos esta celebración, reforzando los lazos que unen a toda la comunidad educativa.
Sin duda, ha sido una jornada llena de emoción, fe y alegría, que permanecerá en el recuerdo de todos los que han formado parte de ella.